La llegada del seleccionado argentino a Pretoria, la capital de Sudáfrica, no tuvo estridencias pero sí mucha alegría, que fue brindada por chicos de escuelas secundarias de la ciudad.

 


Una hora antes de que llegue el seleccionado argentino a lo que será su “bunker” durante el Mundial de Sudáfrica 2010 unos 40 chicos se hicieron presentes, emocionados por tener la posibilidad de ver de cerca de Diego Maradona y Lionel Messi, los máximos referentes del fútbol argentino.

Junto a ellos sólo hubo unos pocos argentinos, Gabriel, un sanjuanino que llevó su bandera de “Del Bono es Mundial, San Juan Presente”, haciendo referencia a un equipo que milita en el Argentino B.

“Para mí recorrer tantos kilómetros y ver al seleccionado argentino es un orgullo, pero me siento más orgullos de que se pueda ver la bandera de mi equipo y mi provincia”, le contó a Télam emocionado el sanjuanino Gabriel, quien prefirió no dar a conocer su apellido debido a que reconoció que se escapó del trabajo aduciendo enfermedad.

Junto a Gabriel también hubo dos argentinos más, una pareja que vive hace un año y medio en Pretoria, y el resto, sacando a los chicos de la escuela secundaria, eran todos periodistas.

Cerca de 15 medios argentinos, algunas agencias internacionales, poco medios locales y varios de Brasil, hicieron la guardia esperando la llegada del Maradona y sus dirigidos.

Cuando llegó la información que el plantel nacional comenzaba a recorrer los 60 kilómetros que separan Johannesburgo de Pretoria, los chicos fueron alineados a metros de la entrada a la Universidad.

Allí les repartieron banderas argentinas y sudafricanas, que agitaron durante media hora y sólo pararon cuando todos los jugadores argentinos se bajaron del micro.

También fuera del predio hubo situaciones curiosas, como un chico de no más de tres años, con una camiseta de Brasil, jugando con su padre con una pelota y un brasileño con la camiseta del Barcelona haciendo jueguito, demostrando que su sangre es más local que carioca.

Una vez que el plantel ingresó al predio la gente se fue yendo del lugar, pese a que durante un rato algunos pensaron que iba a salir algún jugador a firmar un autógrafo o algo por el estilo.

Se sabe que los jugadores argentinos, sobre todo cuando vienen después de un largo viaje, son poco afectos a satisfacer los pedidos de la gente, aunque no les faltará oportunidad de mostrar su agradecimiento por el cariño que ya le empezó a brindar Pretoria.

Telam